La residencia Purísima Concepción de Murgia amplía la atención psicosocial a las personas mayores con el Hospital San Juan de Dios

El centro residencial se incorpora al Programa de atención psicosocial para personas con enfermedades avanzadas, impulsado por la Fundación ”la Caixa”.

La residencia Purísima Concepción de Murgia, Álava, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, acaba de firmar un convenio de colaboración con el vizcaíno Hospital San Juan de Dios de Santurtzi para incorporarse al Programa de atención psicosocial para personas con enfermedades avanzadas, impulsado por la Fundación ”la Caixa”.

De este modo, las personas mayores del centro que presenten demencia avanzada o enfermedades avanzadas con necesidades paliativas podrán beneficiarse de las prestaciones de este programa, establecido para aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida de las personas con una enfermedad avanzada, progresiva e incurable.

El acuerdo ha sido firmado por Josu Olazábal, psicólogo de la residencia y Nereida Corral, psicóloga y miembro del Equipo de Atención Psicosocial (EAPS) del Hospital San Juan de Dios. Tal y como pone de manifiesto la psicóloga, «se trata de un programa de apoyo a personas que viven con demencia avanzada y sus familias. Ofrece atención centrada en la persona y las relaciones, y apoyo social y emocional a través de actividades significativas y estimulación sensorial».

Por su parte, el Dr. Julio Gómez, director del Equipo de Atención Psicosocial y coordinador de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital, destaca que «una de las iniciativas que vamos a poner en marcha está basada en el programa Namasté, una iniciativa desarrollada en EE. UU. por Joyce Simard implantada internacionalmente, que ha demostrado su efectividad en la mejora de la calidad de vida de personas con demencia avanzada».

El médico paliativista del Hospital San Juan de Dios de Santurzi apunta que «en las sesiones se realiza una aproximación multisensorial individualizada en un marco grupal, tratando de conectar con el residente a través del tacto, el sonido, el olfato, la vista, el gusto y el movimiento con el objetivo de ofrecer un espacio de confort y de interacción social».

Previamente a la firma del convenio, la psicóloga del Hospital San Juan de Dios ha ido conociendo la forma de trabajar y al equipo de la residencia. «Nos han agradecido mucho su disponibilidad y su gran capacidad de adaptación», añade el Dr. Julio Gómez.

«Para nosotros como profesionales, entrar a trabajar en común e impulsar este programa, supone un reto apasionante y que nos va a ayudar a crecer y seguir mejorando en la atención a las personas residentes», concluye.