El marcapasos: cómo funciona y qué esperar de su implantación
El marcapasos es un pequeño dispositivo electrónico que estimula de forma artificial el corazón, permitiendo mantener un ritmo cardíaco adecuado en personas cuyo sistema de conducción cardíaca está alterado. Este sistema es el encargado de transmitir los impulsos eléctricos que generan los latidos. Sin embargo, en ocasiones, estos impulsos se bloquean o no se transmiten correctamente, lo que produce pulsaciones bajas o arritmias.
Cuando ocurre esta alteración, es necesario estimular de manera directa al corazón para aumentar dichas pulsaciones. Es entonces cuando se realiza el implante de un marcapasos, que consiste en un generador o pila que envía estímulos eléctricos directamente al corazón a través de unos cables o electrodos. Estos estímulos ayudan a regular el ritmo cardíaco y asegurar un flujo sanguíneo adecuado por todo el cuerpo.
El procedimiento de implantación se lleva a cabo mediante una pequeña cirugía menor con anestesia local. Durante la intervención, se hace una incisión cerca de la clavícula para colocar el dispositivo y conectar los electrodos al corazón. Generalmente, el paciente puede regresar a casa en uno o dos días y retomar sus actividades cotidianas gradualmente.
Los riesgos asociados al implante de marcapasos suelen ser poco graves y poco frecuentes. Pueden incluir inflamación, hematomas o el desplazamiento del electrodo. No obstante, con los cuidados adecuados y revisiones periódicas, la mayoría de las personas llevan una vida normal y activa después del implante.
El Doctor Ibon Eguía Astobiza, cardiólogo del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, habla en un vídeo acerca de este dispositivo.
