La Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia y el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi colaboran en el acompañamiento a personas en soledad al final de la vida
Ambas entidades han firmado un convenio de colaboración para mejorar las habilidades del voluntariado y los y las profesionales en el acompañamiento a personas en situación de final de vida, e impulsar actividades de sensibilización.
La Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia y el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi han firmado un convenio de colaboración para mejorar las habilidades del voluntariado y de los y las profesionales de la Asociación en el acompañamiento a personas en situación de soledad y final de vida. De este modo, profesionales del Hospital santurtziarra realizarán actividades de sensibilización e impartirán la formación a ambos colectivos de la Asociación dentro del programa “Final de Vida y Soledad. Compartiendo Contigo-Zurekin Bananduz”, que es impulsado por Fundación “la Caixa”.
El convenio ha sido suscrito en la sede de la Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia por María Milagrosa Gullón Álvarez, presidenta de la citada Asociación, y por Vicente Fernández Zurita, director gerente del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi. En la rúbrica han estado presentes Verónica Malda, gerente de la Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia, el Dr. Julio Gómez, coordinador de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, y Sonia Sáenz, responsable territorial de la Fundación “la Caixa” en el País Vasco.
Tal y como ha manifestado la presidenta de la Asociación, «nuestra entidad trabaja cada día para facilitar el bienestar de las personas con cáncer y sus familias en situación de vulnerabilidad. En esta labor, somos conscientes de la necesidad de avanzar en los cuidados de aquellos pacientes que se encuentran en situación de soledad al final de la vida desde un abordaje multidisciplinar e integral. Para ello es necesario impulsar la formación de los voluntarios y voluntarias y seguir sensibilizando a la población en aspectos relacionados con la soledad, la vulnerabilidad, el cuidado y la muerte».
La presidenta de la Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia ha mostrado su interés «en el abordaje del acompañamiento en el proceso de final de vida por tratarse de un asunto de extremada relevancia en el ejercicio de la compañía y en la atención integral a las personas». La presidenta considera además que lo anterior es «un tema fundamental en la formación de las personas que componen los equipos de acompañamiento, atención y orientación a personas con cáncer y sus familiares. Dichos equipos realizan labores tanto en domicilios, en hospitales como en la Sede de la Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia, con el apoyo de las Áreas de Psicosocial y Voluntariado de la Asociación».
Por su parte, Vicente Fernández Zurita ha señalado con motivo del convenio entre ambas entidades que el centro hospitalario de San Juan de Dios, «atesora una gran experiencia y una extensa trayectoria en el acompañamiento integral de personas al final de la vida, tanto en el Hospital como en los domicilios. Durante las últimas décadas, hemos formado a centenares de profesionales y voluntarios y voluntarias en los diversos aspectos que van ligados a una atención y un acompañamiento humanizado, cercano y basado en la ciencia de estas personas en situación de vulnerabilidad. Vulnerabilidad que se ve acentuada en los casos en que el o la paciente se encuentra en situación de soledad. Gracias al apoyo de la Fundación “la Caixa”, podemos ir más allá en esa tarea de acompañar a las personas con cáncer que se encuentran solas, allí donde esté».
Asimismo, el Dr. Julio Gómez Cañedo ha explicado que durante la formación al voluntariado y profesionales de la Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia «se abordarán cuestiones como los cuidados paliativos, las actitudes y aptitudes del voluntariado, el contacto con la muerte, compartir el sufrimiento, aprender a cuidar, acompañar en el duelo, desplegar las emociones, transmitir el legado, el fallecimiento de la persona a la que se acompaña y la vuelta a casa del voluntario o voluntaria».
El objetivo último de la implementación del programa de Final de Vida y Soledad «es aliviar la experiencia de sufrimiento provocada por la soledad en pacientes oncológicos que se encuentran en situación de enfermedad avanzada mediante el acompañamiento, para remediar el sufrimiento evitable y acompañar el sufrimiento inevitable. La soledad es la enfermedad del siglo XXI y es uno de los factores influyentes en la percepción del estado de salud de las personas en la recta final de la vida». Tal y como ha concluido el médico paliativista, «todo el mundo necesita sentirse acompañado y, además, tener conciencia de ello».



