El Hospital acogió la presentación del documento ‘Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida’
Se realizó el pasado lunes, 10 de febrero, con una nutrida asistencia. La presentación corrió a cargo del Dr. Jacinto Bátiz, director del Instituto para Cuidar Mejor del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi.
En el marco de la celebración de la Jornada Mundial del Enfermo, que cada año se celebra el 11 de febrero, el Servicio de Atención Espiritual y Religiosa (SAER) del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi organizó ayer lunes, 10 de febrero de 2020, a las 17:00 h, en el salón de actos del Hospital, la presentación del documento ‘Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida’, recientemente publicado por la Conferencia Episcopal Española. La presentación corrió a cargo del Dr. Jacinto Bátiz, director del Instituto para Cuidar Mejor del Hospital y contó con una nutrida asistencia, incluyendo profesionales del Hospital Santa Clotilde de Santander.
El documento consta de diversos apartados: el debate social sobre la eutanasia, el suicidio asistido y la muerte digna; la ética del cuidado de los enfermos: dignidad, salud y enfermedad; la medicina paliativa ante la enfermedad terminal; la ilicitud de la obstinación terapéutica; la eutanasia y el suicidio asistido son éticamente inaceptables; propuestas para fomentar una cultura del respeto a la dignidad humana; y la experiencia de fe y la propuesta cristiana.
Con este documento se pretende ayudar con sencillez a buscar el sentido del sufrimiento, acompañar y reconfortar al enfermo en la etapa última de su vida terrenal, llenar de esperanza el momento de la muerte, acoger y sostener a su familia y seres queridos e iluminar la tarea de los profesionales de la salud.
Según se recoge en el documento, “Quien sufre y se encuentra ante el final de esta vida necesita ser acompañado, protegido y ayudado a responder a las cuestiones fundamentales de la existencia, abordar con esperanza su situación, recibirlos cuidados con competencia técnica y calidad humana, ser acompañado por su familia y seres queridos y recibir consuelo espiritual y la ayuda de Dios, fuente de amor y misericordia”.



