Destacada participación de los profesionales del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi en el XXVIII congreso nacional de Medicina General y Familia

El Dr. Jacinto Bátiz ha sido el presidente del Comité Organizador y junto a él han intervenido cinco médicos y una enfermera, como son los doctores Enrique Arbaiza, Ramón Izquierdo, África Aboza, Deiene Lasuen y Matxalen Aguiló y la enfermera Myriam Oliver.

 

Bilbao ha acogido, del 7 al 11 de junio, el XXVIII Congreso Nacional de Medicina General y Familia, organizado por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y al que ha asistido un total de 4.874 médicos (1.478 de manera presencial y 3.396 a través de Internet), con una destaca presencia de médicos de Iberoamérica. En la cita científica, que ha contado con 134 ponentes, nueve salas con retransmisión en directo por Internet y un total de 891 comunicaciones presentadas, han participado seis médicos y una enfermera del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, destacando la figura del Dr. Jacinto Bátiz, director del Instituto para Cuidar Mejor del Hospital, quien ha sido el presidente del Comité Organizador del Congreso. El evento contó en su inauguración oficial con la presencia del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y la consejera de Salud del Gobierno Vasco, Gotzone Sagardui.

El Dr. Jacinto Bátiz, además de su labor en el plano organizativo, participó como ponente del curso precongreso ‘Avances en Bioética’, con la ponencia ‘Tipos de abandono al enfermo en la práctica clínica’. En su intervención desarrolló cuatro tipos distintos de abandono ante los enfermos cuando éstos se encuentran en el umbral del final de la vida. «Primero, diciendo “ya no hay nada que hacer”. En segundo lugar, el abandono terapéutico con tratamientos insuficientes. En tercer lugar, el abandono por falta de formación y no tener nada más que ofrecerle al enfermo. Y por último, el abandono autonomista, evitando la “autonomía compartida”», destacó el Dr. Bátiz.

También participó como ponente en la mesa debate sobre la peri-jubilación, con la ponencia ‘La experiencia no se jubila, jubilación activa’, en la que desarrolló la labor que realiza desde su jubilación asistencial a los enfermos dirigiendo el Instituto para Cuidar Mejor del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, en sus cuatro facetas de divulgación, formación, investigación e innovación. El experto aportó a la mesa su deseo aprovechar las capacidades activas «para seguir siendo médico, pero de otra forma».

Por último, el Dr. Bátiz también moderó la mesa ‘Actualización en habilidades indispensables en Atención Primaria (cribados de cáncer y dolor oncológico)’, y ‘Últimas horas y días de vida de los pacientes en domicilio’.

Otra participación destacada fue la del Dr. Enrique Arbaiza, subdirector médico del Hoapital, que igualmente fue miembro del Comité Organizador de este Congreso. Además, moderó una mesa sobre ‘Actualización en habilidades indispensables en Atención Primaria (mecánica de la marcha, vértigo y migrañas)’.

Al igual que el anterior, los doctores Ramón Izquierdo y África Aboza, médicos generales del Hospital, formaron parte activa del Comité Organizador de este Congreso, papel que, igualmente, desempeñó la Dra. Matxalen Aguiló, de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi. Ella fue ponente en la mesa ‘Actualización en habilidades indispensables en Atención Primaria’ con la ponencia ‘Últimas horas y días de vida de los pacientes en domicilio’. Tal y como señaló, «muchos pacientes al final de su vida se preguntan ¿dónde está mi médico? Nos echan de menos. Somos médicos y debemos implicarnos y acudir también en esos momentos».

La Dra. Deiene Lasuen, especialista de la Unidad del Dolor del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, fue ponente en la mesa ‘Actualización en habilidades indispensables en Atención Primaria’, con la ponencia ‘Dolor oncológico’. Entre los mensajes que transmitió, se puede destacar su convicción de que «hay que optimizar los recursos para que el paciente oncológico no quede desatendido. La comunicación directa entre los servicios implicados y la persona afecta es vital».

Tal y como recordó la anestesióloga, «el dolor es un síntoma común en los pacientes con cáncer. En las etapas finales de la enfermedad se estima que la prevalencia del dolor puede ser mayor que el 70%, lo que contribuye a una mala situación física y emocional. Desde la Unidad del Dolor podemos aportar al control del dolor oncológico el intervencionismo avanzado. Somos especialistas en realizar bloqueos nerviosos somáticos o simpáticos utilizando para ello tanto medios farmacológicos como la radiofrecuencia. Además, somos expertos en el manejo de dispositivos que nos permiten realizar la rotación de medicación a vías más potentes como son la vía epidural y la vía intratecal».

Para la especialista, «es fundamental que nuestro tratamiento se integre en el manejo global de los pacientes para que podamos de este modo obtener los mejores resultados. Nuestro objetivo es mejorar los síntomas físicos y la funcionalidad para que el paciente pueda mantener su actividad y contribuir a mejorar la esfera emocional. Es indispensable un manejo multidisciplinar y que exista una comunicación directa entre los médicos de los diferentes servicios implicados en el tratamiento del paciente».

El colectivo enfermero del Hospital estuvo igualmente presente en el congreso, gracias a la intervención de Myriam Oliver, enfermera de Cuidados Paliativos a domicilio del Hospital, quien fue ponente en dos talleres sobre el manejo de la vía subcutánea.